Aumentar la autoestima después de la separación de pareja

Una separación de pareja suele ser un momento complicado. No sólo es el duelo que tienes que pasar, con todas sus fases y emociones. También son todos los asuntos familiares, económicos y otros temas prácticos que necesitas atender que  hacen que la ruptura es un momento caótico, intenso y doloroso. A todo esto se suma un asunto que quizás no te haya preocupado mientras tenías pareja: la autoestima. De repente empiezan a aparecer pensamientos críticos hacia ti mismo (“No valgo nada”, “No merezco amor”), te empiezas a culpar por la ruptura (“Me dejó porque me había engordado mucho últimamente”) y dudar de tu atractivo o de tu valor como persona (“Si me ha dejado es porque debo ser una m…”). Sobre todo cuando la ruptura es traumática, irrespetuosa, o sin mutuo acuerdo, es fácil que la autoestima quede afectada. A veces escucho de las personas que hacen terapia para la autoestima conmigo: “Con todo lo que tengo con lo de la separación de pareja, encima me siento fatal conmigo mismo y me veo fatal…”
 
Es posible que no tenías el tema de la autoestima tan presente hasta que te han dejado. Ibas tirando. Quizás de vez en cuando se asomaba alguna duda, quizás en alguna ocasión habías detectado ya algún síntoma de la autoestima baja como la falta de confianza en ti mismo pero no se presentaba tan de frente como ahora. Y es que las grandes crisis tienen el poder de poner delante de nosotros lo que queda pendiente por mirar y cuidar. 
 
Está claro que el asunto de la autoestima baja no nos viene de ahora. Tiene que ver con las heridas emocionales de la infancia que no quedaron resueltas. La separación de pareja hace que estas heridas salgan a la superficie para que puedas atenderlas. Me gusta la metáfora que dice que las heridas emocionales son como una flor frágil que necesita ser tratada con cariño. Florece para que puedas cuidarla. No viene para fastidiarte. Viene para ayudarte a crecer. No quiero negar el dolor que produce una separación de pareja, ni ningún otro sentimiento como la rabia, tristeza, frustración que acompaña el duelo… pero ¿y si a pesar de esto la ruptura pudiera ser una oportunidad para mejorar tu autoestima?
 
En busca de tu verdadero valor 
 
Aplicando la terapia gestalt es posible darse cuenta cuando has asociado tu valor a lo que diga o deja de decir el otro, lo que haga o deja de hacer el otro. Si condicionas tu valor al otro, si la pareja te mira mal o dice de ti que eres un desastre, vas a dudar de ti y hasta creértelo. O te vas a poner a la defensiva, pero en el fondo pensarás que tiene razón. Si el otro te deja, vas a llegar a una “conclusión”: “Como me ha dejado, pues debo ser idiota/tonta/feo/invalida/no merecedor del amor”. Esta conclusión es falsa pero dentro de ti se sentirá como si fuera cierta. Y aquí es donde te topas con una herida emocional de la infancia que tiene que ver con la falta de valor. Probablemente creciste en un ambiente donde no se potenciaba buscar el valor dentro de ti mismo, sino buscarlo en los elogios del otro. Por lo tanto ahora tu mirada está puesta en el otro en busca que te valore. Pero si no buscas este valor dentro de ti, siempre vas a depender del otro para aumentar tu autoestima, y es lo que te va a hacer dependiente. De esta manera nunca vas a crecer sino que siempre te moverás en el mundo infantil donde la niña/niño pide el reconocimiento de su mama/ papa. Si quieres saber más sobre esta herida, lee este post: Herida de desvalorización – qué es y cómo empezar a sanarla para aumentar la autoestima
 
Hazte el favor de preguntarte: ¿Dónde está mi valor? ¿En las palabras y pensamientos del otro? ¿O en mi?
 
Mi Yo sin la relación de pareja
 
Tu valor puede estar asociado a estar o no estar en una relación. “Si me desean y están a mi lado, valgo. Si me dejan, no valgo”. Es lo que te puede empujar a estar siempre en pareja y no darte ni un respiro entre una y otra, o incluso aceptar permanecer en las relaciones tóxicas. Recuerdo a una mujer que vino en busca de la terapia para la autoestima que había sido dejada por su pareja después de 15 años de relación. Estaba sufriendo mucho por estar sola. Cuando le pregunté por los buenos momentos en soledad que había pasado antes de la última relación, me dijo que antes de la última había tenido otra de 10 años, y antes de ésta, una de 3 años. Entre ellas no había ningún espacio de tiempo para poder sanar, reflexionar, estar con ella misma. Ella pudo descubrir en la terapia un gran miedo de enfrentarse a la soledad porque ésta la llevaba hacia los traumas emocionales de su infancia (fue maltratada y abusada por su tío). Por lo tanto “se subía” muy rápido a las relaciones para no afrontar el profundo sentido de desvalorización que estas heridas le habían dejado. 
 
Así que si estás pasando por una separación de pareja, es un buen momento para preguntarte: ¿Quién soy sin esta relación? Observa las respuestas pero no las compres. Puede que tu mente diga: “No soy nada”, “Soy un desastre” “Soy una tía solterona a la que nadie va a querer”. Sólo observa, no abraces ninguno de estos pensamientos. Después puedes empezar a cuestionarlos. 
 
Cuando te visita la culpa
 
La culpa es una visitante frecuente después de una separación de pareja. Y por supuesto va asociada a la autoestima, o más precisamente a su falta. Es imposible tener autoestima alta y sentirte culpable al mismo tiempo. Es frecuente que la persona que ha sido dejada se culpa por haber sido el motivo de la ruptura. A veces entra en un círculo vicioso de autoreproches y acusaciones “Si hubiera adelgazado él no me hubiera dejado”, “Si hubiera hecho esto o aquello, ella seguiría conmigo” 
De esta manera pone toda la responsabilidad de la ruptura sobre ella misma. Pero en realidad en cualquier ruptura existen 2 partes y por lo tanto no puede haber la responsabilidad sólo de una de las partes. Es posible que hayas cometido errores. Es posible que ahora actuarías de otro modo. Pero en tu nivel de consciencia que tenías no te fue posible actuar de otro modo. Te dejo un un artículo sobre la culpa que puede que te interese: La culpa – la mochila pesada del pasado.
 
Permítete la tristeza y la frustración por no poder cambiar el pasado. Y después pregúntate: ¿Qué puedes aprender de esto? ¿Qué nuevas actitudes o propósitos puedes incorporar en tu vida? 
 
Cuidado emocional = bondad para la autoestima
 
Ahora que estás pasando por la ruptura de pareja y notas que tu autoestima es baja, necesitas cuidarte emocionalmente. Eso significa dar la bienvenida a todas las emociones que vayan apareciendo sea la rabia, la tristeza, la frustración, el dolor… No las exageres ni tampoco las evites ni rechaces. Simplemente permanece con ellas, y si es posible encuentra una manera de expresarlas, sea con un amigo, familiar o un terapeuta. También puedes escribir. Lo importante es que las atiendas, que no se queden bloqueadas en ningún rincón de tu ser. La autoestima crece con la aceptación y justamente poder aceptar las emociones tal como vayan viniendo te va a ayudar en normalizarlas y transitar por ellas y con esto subir la autoestima. En el Curso Online de Autoestima Consciente conectamos con esta parte de ti que es como “una mamá amorosa que cuida”. Desde allí puedes tratarte bien y transitar por todas las emociones, incluso las más intensas.
Por supuesto cuidar tu aspecto, hacerte regalos, mimarte con un masaje o un baño, te va a ayudar a sentirte bien contigo mismo y aumentar la autoestima. 
 
Descubrirte, renovarte y conectar con el placer
 
La ruptura de pareja es sin duda una oportunidad de volver a ti mismo y de descubrirte. Es un momento de potenciarte y recuperar estas partes de ti que quizás tenías olvidadas desde hace tiempo. Muchas personas que empiezan la terapia gestalt se sorprenden al darse cuenta que desde hace tiempo no hacen cosas que les gustan y les enriquecen. Es frecuente que después de una ruptura conectan con la creatividad (pintar, esculpir, escribir, el baile… ) De hecho, estas formas creativas te ayudan en la expresión de lo que estás sintiendo y la vez verte a ti mismo como capaz de crear y conectar con el disfrute de hacerlo. De esta manera puedes mejorar la autoestima, recuperes el placer de estar solo haciendo algo que te gusta. Puedes volver a conectar con las actividades que te hacían feliz pero no tenías tiempo para hacerlas, o descubrir alguna nueva que te inspira y da placer. Es el momento de plantearte nuevos objetivos en todos los campos de tu vida. Es el momento de renovarte. Ver que “tienes vida” más allá de la pareja, que hay novedades que te emocionan, indudablemente te ayudará a subir tu autoestima.  
 
Los momentos difíciles de la separación de pareja pueden convertirse en una oportunidad de revisar tus valores y creencias sobre ti mismo, conectar contigo a niveles más profundos y descubrir tus prioridades, pero sobre todo es el momento de hacerte más amigo de ti mismo. Eso significa expandir la aceptación, integrar lo difícil de ti y nutrirte de nuevos recursos. Todo esto, y mucho más, trabajamos en nuestro Curso Online de Autoestima Consciente. Descubre nuestro método VAIR y transforma profundamente tu autoestima. Haz click aquí para ver los detalles.
 
 
 
 
 

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