Traumas emocionales

Los traumas emocionales que sufrimos cuando somos niños se convierten en heridas emocionales que pueden afectar de forma profunda nuestra vida adulta. 

A veces empezamos la terapia gestalt porque recordamos traumas  e incluso sabemos o intuimos como han impactado en tu vida adulta, influyendo en la autoestima y en las relaciones personales

Hay traumas emocionales más evidentes como maltratos físicos o psicológicos (violencia verbal o física, algún tipo de abuso pej. sexual), muerte o abandono de uno de los padres, un divorcio mal llevado, bulling. Pero también hay traumas más sutiles, como los abandonos emocionales, donde no hay violencia explícita pero sí una ausencia dolorosa de uno de los padres, o los dos. 

A veces los recuerdos de un trauma emocional son muy vagos, y venimos a la terapia sin estar muy seguros de lo que pasó, o no queremos recordar. Lo que vivimos es un síntoma que no sabemos muy bien de dónde viene o no lo asociamos a ningún recuerdo concreto. Estos sintomas pueden ser por ejemplo:

  • ansiedad, miedo, sensación de estar en peligro 
  • baja autoestima
  • pensamientos agobiantes negativos y recurrentes
  • sensación de vacío, apatía
  • reactividad emocional (p.ej. ataques repentinos de ira)
  • insomnio y / o pesadillas
  • dificultades de ver el sentido de la vida
  • bloquearse o estresarse fácilmente
  • sensación de desconexión de uno mismo y de la vida (“ni siento ni padezco”)
  • flashbacks (recuerdos recurrentes y repentinos del trauma)
  • problemas con la comida (bulimia, anorexia, obesidad, atracones…)
  • relaciones difíciles o tóxicas

Existen desencadenantes, como por ejemplo una ruptura de pareja, un periodo de estrés, un despido, u otra situación estresante, que ponen en marcha toda una cadena de emociones relacionados con los traumas infantiles y empezamos a sentirnos muy desamparados. 

¿Cómo tratamos el trauma emocional en la terapia?

Mirar al niño interior en un espacio seguro

Lo que hacemos en la terapia gestalt es volver tu mirada hacia este niño que fuiste y empezar a honrarlo, cuidarlo y reconocer su validez. Lo hacemos desde un espacio seguro, donde tanto tu vivencia como tu ritmo es respetado.

 

Acoger lo doloroso con lo amoroso

Más allá de explicar el trauma (que también es muy sanador), lo que produce una sanación más profunda es dar espacio y acoger las emociones que quedaron pendientes por procesar. Siendo niño no pudiste hacerlo, porque no tenías recursos para sostenerlos. Ahora siendo adulto si que los tienes. En la terapia gestalt aprendemos a acoger lo doloroso con respeto y amor. 

 

Incluir el cuerpo en la terapia

Para la curación de cualquier trauma emocional es muy necesario que conectes con tu cuerpo y empieces a sentirlo y escucharlo. Eso te llevará a una recuperación de una parte de ti, y es posible que te sorprenda como cambia la percepción de ti mismo cuando te reconectas y reconcilias con tu cuerpo. 

 

Concluir el proceso más libre y empoderado

A veces puede costar empezar la terapia, pero una vez empiezas, ves las cantidades enormes de energía que se liberan. Poder afrontar tus vivencias y responsabilizarte de tu propio bienestar hace que te empoderas. 


Si quieres informarte más sobre la terapia para superar heridas emocionales, contáctame aquí:

  • Puedes llamarme al (+34) 680 959 689.
  • Puedes escribirme por whatsapp al (+34) 680 959 689.
  • Puedes rellenar el formulario de abajo.

Contacta:

Tu nombre (requerido)

Tu e-mail (requerido)

Mensaje


WhatsApp chat