Mirando y/o viendo a quien tienes delante

 

Me pregunto si en la pareja podemos realmente vernos. Cuanto tiempo gastamos involucrados en las conversaciones superfluas, en las guerras de poder, en demostrar al otro que es peor que nosotros, o demostrar que nosotros valemos. O quizás la pareja se ha convertido en parte del mobiliario de la casa? O sea, está aquí pero igual que un cuadro que colgamos en la pared hace mucho tiempo, no nos damos ni cuenta que está allí? O tal vez estamos tan involucrados en los asuntos prácticos que nos unen, que tenemos una relación únicamente de “socios” que comparten un negocio llamado “casa”?

Cuánto tiempo dedicamos a realmente ver a la persona con la que compartimos la vida?

La Terapia Gestalt te anima a que veas en vez de mirar. Puedes empezar por tu pareja,y continuar con tu amigo, madre o un vecino. Cuándo sólo miramos, no estamos presentes. Nuestra mente está ocupada en mil pensamientos, de varios tipos: Qué voy a decir cuando deje de hablar? Otra vez me cuenta la misma historia… A ver si me deja ya en paz… Tengo que poner una lavadora…

Cuando vemos, permitimos al otro ser como es y estamos con él y con nosotros mismos en el tiempo real. Podemos verlo con todas sus miserias y sus grandezas. Con todas sus dificultades y sus aptitudes. Sin descartar nada. Aparentemente hay muchas diferencias entre nosotros. Cada uno tiene una historia diferente, cada uno tiene una personalidad diferente, cada uno se comporta de una forma diferente. Él que tienes delante fue influido por innumerables factores, igual que tú, para poder ser como es. Y muchos de ellos, no ha podido evitar. Igual que tú. No podemos elegir la familia en la que nacemos, ni tampoco el signo de zodiaco, ni situación política del país. De hecho nadie tiene la culpa por ser como es. Un sabio lo sabe y lo convierte en la base de su siempre creciente compasión. Un tonto lo utiliza para buscar escusas para su necedad. El otro que tienes delante ha hecho lo mejor que ha podido, ni más ni menos. Igual que tú.

Hay otro tipo de ver que viene desde la profundidad de nuestro ser. Esta es la mirada de la Terapia Transpersonal. Cuando dejamos de lado por un momento los juicios y las historias personales, y lo que nos separa, e incluso lo que nos une. En esta mirada y en esta escucha revelamos que en el fondo, no hay nadie escuchando o mirando. Sólo hay un escuchar y un mirar. Desde allí no puede haber diferencias profundas, sólo un fluir de la Vida que pasa a través de todas sus expresiones, incluidos nuestros cuerpos y mentes, que nos hace actuar o permanecer en quietud. Y la Vida es la misma para todos. No hay una vida que es “mía” y otra vida que es “tuya”. Sólo hay Vida.

Y en esta Vida, por alguna razón nos hemos encontrado. No sabemos por cuanto tiempo. Pero el hecho es que estamos aquí de momento y en este instante tenemos la oportunidad de regalarnos de vez en cuando una mirada que vaya más allá de nuestras diferencias y donde podemos acoger al otro con nuestra compasión. 

 

 

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