La libertad interior en las relaciones

Muchas veces me he encontrado en la terapia gestalt personas que creen que si amas a alguien no puedes o no debes alejarte de él. Y desde este “deber” se quedan en la relación, normalmente muy infelices. Desde allí hay posibilidad de crear una relación dependiente y tóxica. 

Es cierto que las elecciones que tomamos en las relaciones pueden ser difíciles. A veces estar cerca del otro puede implicar no respetarse a uno mismo. A veces poner la distancia es lo único bueno que podemos dar a nosotros mismos y a la relación. A veces seguimos amando, y aún así nos alejamos porque en el fondo sabemos que es lo mejor. 

Los límites del amor hacia el otro son marcados por el amor hacia uno mismo.

Las relaciones, si son nutritivas, nos sirven para expandir nuestra libertad interior, no limitarla. Si en una relación me siento con espacio para crecer, vamos bien. Si me siento asfixiada, hay algo que tendré que revisar. 
Aplicar los principios de la libertad interior no quiere decir “pasar del otro” completamente y no contar con él. No es una forma disfrazada de egoísmo. De hecho, desde una libertad interior puedes ver con más claridad al otro. 
 
Aquí un inspirador texto – poema “Se puede” de María Sabroso, que habla así de los movimientos en la relación que ocurren desde la libertad interior. 
 
Se puede querer a una persona y no poder estar cerca de ella.
Se pueden honrar los vínculos familiares, los parentescos, y a la vez decidir poner distancia de seguridad.
Se puede aceptar cómo es otro ser humano, respetarlo y al mismo tiempo alejarse de él porque no nos hace bien.
Se puede comprender el pasado, las heridas emocionales, las dificultades profundas de alguien y también se pueden no justificar sus actos.
Se puede decidir acompañar a otro en sus procesos o directamente no implicarse.
Se puede elegir tener amigos diversos según las diferentes etapas de la vida y acercarnos o no dependiendo del momento de cada cuál.
E incluso se puede decidir además no enamorarse de alguien cuyo camino sabemos que no es sintónico al nuestro, su forma de querer y la propia no son compatibles o directamente no nos aportamos nada bueno estando juntos.
 
Se puede.
Y aunque la libertad interna y de elección nos cuesta, se puede.
 
 
¿Y tú? ¿Hay alguna relación donde necesitas aplicar los principios de la libertad interior? 
 
La terapia gestalt te puede ayudar si te sientes un poco perdido dentro de alguna relación. Te lleva a discernir lo que necesitas, y hacerte cargo de ello. Por lo tanto, las decisiones que tomas salen desde tu libertad interior. 
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Escrito por Asia Drozd

Terapeuta Gestalt y profesora de Kundalini Yoga

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