5 claves para vivir más placer en la vida cotidiana

Preparando una clase de Kundalini Yoga que ofrezco en Barcelona, estaba reflexionando sobre la conexión con el placer en la vida cotidiana. Incluso busqué libros sobre el tema, preguntando también a algunos colegas. Y lo que me dí cuenta que había muy poco escrito sobre la conexión con el placer. Desde lo psicológico nos centramos más en la liberación del dolor, desde lo espiritual en la conexión divina y la trascendencia, pero hay poco escrito sobre el placer en lo sencillo, en lo cotidiano. No hablo aquí tanto sobre el placer sexual, que sobre esto si que pueden encontrarse libros muy buenos y extensos escritos por psicólogos, sexólogos y maestros de tantra. Es un tema aparte (muy interesante, por cierto) que se merece un gran espacio de investigar y descubrir. Pero hoy quiero hablar del placer cotidiano, que está disponible en cada momento. Es un placer más sutil. Sobre esto hay poco escrito y eso quiere decir algo, ¿verdad? No se le da mucho valor, no se le da mucho espacio. Y las cosas que no valoramos, empiezan a quedarse en el olvido. Empezamos a descubrirlo cuando nos conectamos con nosotros mismos, con los sentidos internos y externos. Estos momentos inolvidables que te quedas asombrado por algo, completamente quieto, mirando, escuchando, oliendo o degustando algo, y lo aprecias con todo tu ser. En estos momentos conectas con el placer y te sientes muy bien. Segregas endorfinas. 

Aquí algunos de mis placeres cotidianos:

– Placer de ver algo, por ejemplo, el juego de la luz y la sombra. El arco-iris que se forma a través de la bola fengshui. El brillo de la hierba. 
– Placer de escuchar, no sólo una música agradable sino también el sonido de voz aguda de mi hijo, o la voz grave de mi pareja.. El sonido que hacen las hojas al viento.
– Placer de tocar algo suave, como mi propia piel. El placer de ser tocada en un abrazo por alguien en quien confío. Tocar una flor o una hoja.
– Placer de degustar una fruta jugosa, notar el zumo en mi boca. Placer de café con hielo en verano. (Aquí siempre me queda mucho por descubrir porque soy de comer rápido, y cada vez que voy más lento me sorprendo con el sabor, o la textura)
– Placer de sentirme. Placer de estirarme. Placer de caminar
– Placer de respirar – es un placer quizás más sutil de todos pero muy muy gustoso. 
– Placer de bailar con cualquier música
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Claves para conectar con el placer en la vida cotidiana:
 
1. Darte cuenta que no estás disfrutando (o que vives poco placer)
Lo primero es la consciencia que, como siempre, aporta la luz a la oscuridad. Al menos ahora sabes que hay algo que puedes mejorar. Puede que no sea muy agradable darte cuenta de esto pero este percatarte despertará las ganas de cambio. Así que celebra si te has dado cuenta! Has hecho un gran paso!
 
2. Darte permiso para conectar con el placer. 
Quizás has estado muy centrado en lo que “debes hacer”. En la terapia gestalt trabajamos esta parte rigurosa, que está centrada en cumplir con las obligaciones más que en disfrutar. Muchas veces es necesario dar más espacio a la parte “dionísiaca” que simplemente disfruta para que puedas darte cuenta que hay mucho placer en tu vida, simplemente tienes que abrirte a él. Así que el permiso es una de las claves muy importantes a la hora de vivir con más placer en la vida cotidiana. 
 
3. Conectar con tu cuerpo
Conectar con tu cuerpo es la otra clave para empezar a sentir más placer. Es el vehículo de placer. La forma más fácil para volver el cuerpo es darte cuenta que estás respirando. . El placer se nota cuando es sentido y no cuando es pensado, y lo sientes todo en tu cuerpo. Así que para salir de la mente y conectar con el placer, respira 3 veces más profundamente. En seguida podrás observar como ésto cambia tu estado. Incluso es posible que sientas el placer sutil de respirar y empieces a notar alegría. 
 
4. Conectar con el momento presente
No quieres conectar con el recuerdo del placer, sino con el placer en este preciso momento, ¿verdad? Entonces tienes que estar presente, en este preciso momento. Si tu mente está corriendo de un lado al otro, entre futuro y pasado, es imposible que puedas apreciar el placer en este momento. Así que es posible que tengas que parar. Parar y respirar. La respiración te transporta al momento presente. También puedes tocas una campana, centrarte en los pasos de tus pies mientras caminas, pararte y contemplar algún elemento en la naturaleza, etc. 
 
5. Aprender a valorar lo pequeño y aparentemente insignificante.
El placer en la vida cotidiana está disponible siempre. Sólo tienes que abrir tus sentidos. Está aquí mismo, escondido en el color brillante de una flor, en la brisa del viento refrescante, en la voz grave de tu pareja. Pero si no lo valoras lo pequeño, lo no – tan – intenso, es imposible que encuentres placer en tu vida cotidiana. Empieza a apreciar “lo normalito” de tu vida. Así podrás ver que está lleno de magia y que no necesitas algo muy grande para sentir placer. 
 
 
En el curso de autoestima que estoy preparando ahora habrán más claves de como disfrutar de ti mismo de forma sencilla. ¡Estate atento! ¡En septiembre habrá un lanzamiento! 
 
Si quieres adentrarte más en el mundo de placer corporal, empezar a vivirte más desde el disfrute, puede que te interese hacer las clases de Kundalini Yoga enfocadas en el bienestar emocional y autoestima. Consulta los horarios en la agenda
 
Si crees que hay una parte psicológica que te impide vivir placer de forma más libre, quizás te interese la terapia gestalt. En las sesiones podemos tratar las resistencias y las causas de los bloqueos que te frenan de tener una vida más plena. 

Escrito por Asia Drozd

Terapeuta Gestalt y profesora de Kundalini Yoga

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