Testimonios

testimonios-terapia-gestaltAquí algunos testimonios de las personas que han estado en terapia gestalt individual, terapia de pareja o sesiones de coaching:

 

 

 

 

Tras haber trabajado durante 2 meses con Asia realizando terapia Gestalt puedo decir que a día de hoy me encuentro en mayor sintonía conmigo mismo. Acudí a ella solicitando ayuda sobre mi relación de pareja y recorrimos un camino que me permitió ser consciente de cuales eran realmente los problemas a los que me tenía que enfrentar. Durante la terapia, Asia me ayudo a comprenderlos y como había que hacerles frente, de esa forma me resulto mucho más sencillo trabajarlos y asi poder resolverlos paulatinamente. Trabajar con Asia en la consulta ha sido muy sencillo, ella fue capaz de entenderme muy rápidamente y hacerme las preguntas adecuadas prácticamente desde la primera sesión. Le agradezco mucho el esfuerzo que ha realizado en mi caso, sin duda, si vuelvo a necesitar de terapia acudiría a ella.

Hombre, 31 años

 

 

No conocía la terapia Gestalt hasta que una amiga me habló de ella y de Asia con la que había hecho terapia en el centro. Vine a la terapia con mucha ansiedad provocada por mis problemas con mi hija y en la pareja. En la terapia iba viendo, como mis problemas estaban relacionados con mi exigencia hacia mi misma y hacia mis cercanos, e iba relajándome poco a poco. Mis relaciones han mejorado notablemente, con mi marido vamos ahora “a la una”, noto que somos más pareja, y con mi hija tengo más paciencia y me comunico mejor.

Me ayudó el trato cercano, la tranquilidad y paciencia de Asia que me ayudó ver cosas de mi misma que dificultaban las relaciones.

Mujer, 48 años

 

Acudí a Asia en un momento donde me sentía perdida, donde las barreras de los limites se chocaban y no encontraba hacia que dirección seguir.
Mi seguridad y la manera de ver el mundo eran difusas y vulnerables, pero después de 3 meses de terapia gestalt algo en mi cambió, volví a sentir-me yo misma, fuerte y valiente. Conecté con conflictos internos desconocidos y salí reforzada de ellos.
Asia me guio y me dio pautas para encontrarme y ver la cosas de “otro color” .Intenté aprovechar cada sesión al máximo y contagiarme de la paz que Asia transmite.
Agradezco mucho su ayuda y dedicación.

Mujer, 27 años

 

Excelente terapeuta, a través de sus sesiones empecé a coger fuerza, confianza y seguridad, enfrentándome a mis miedos, temores y inseguridad, transformándome en una persona más segura y equilibrada.
Yo que soy más bien tímido y muy, muy  introvertido, me abrí como un libro comentándole situaciones personales que a nadie le había explicado, pues desde un principio me inspiró mucha confianza.
Recomiendo a esta gran profesional.
Grácias Asia
Hombre, 49 años

Al iniciar mi terapia era una persona en total y completo conflicto conmigo misma y completamente rota, bloqueada, rabiosa, dolida, enfadada e indignada con la vida; me encontraba total y completamente a disgusto con todo mi alrededor y totalmente perdida.

Lo principal que he recibido en la terapia son herramientas para darme cuenta que conmigo misma puedo conseguir mi propio bienestar y entendimiento.  Durante la terapia recibo realidad, claridad, una forma diferente de ver las cosas, el entendimiento sobre como gestionar mis emociones y como lograr el bienestar conmigo misma. Sinceramente creo que me ha ayudado mucho el  hecho que Asia me transmite mucha calma, confianza, tranquilidad.

Lo que más he podido ver durante la terapia es el darme cuenta que me meto mucha caña a mí misma, que soy demasiado exigente y quiero tenerlo todo bajo control cosa que me crea ansiedad e intranquilidad. Que soy poco paciente conmigo misma y mis procesos, que todo lo quiero para ya, que no se poner límites y que antepongo a todo mundo antes que a mí misma.  También he podido ver que con solo  permitirme sentir, es decir no tener miedo a mis emociones, luego me siento mejor cuando las reconozco y las dejo estar.  A partir de ello creo que lo que más he dado de mi durante este tiempo es el permitir abrir la caja de pandora, afrontar la realidad, escuchar a mis emociones, volver a sentir y revivir para intentar transformar lo negativo en positivo. Hoy en día me siento más a gusto conmigo misma, una parte de mi siento que por fin se ha desbloqueado y esa gran rabia y dolor que entonces sentía cada vez es mas débil. Ahora ya puedo llorar otra vez cosa que no me resultaba fácil hacer. Creo que hoy soy una persona que aprende a quererse y a valorarse cada día y sobre todo a escucharse de nuevo y que se permite sentir otra vez. Ya no siento el bloqueo ni la rabia tan fuerte que sentía entonces, a veces siento tristeza y dolor pero me siento más en paz y tranquila conmigo misma.

Mujer, 36 años

 

Con Asia hicimos sesiones de terapia y de coaching. Busqué ayuda porque necesitaba un cambio profesional. No sabía que quería, sólo sabía que no me encontraba a gusto  en mi trabajo, y la cosa cada vez iba a peor. Durante mi proceso he ido descubriendo mis valores y mis prioridades. Finalmente pedí reducción de jornada, con eso me siento mucho más libre y coherente con mis necesidades de este momento. También estoy empezando con un proyecto nuevo, cosa que me ilusiona mucho. En la terapia y coaching he podido aclarar las ideas, descubrir mis necesidades y coger el valor para seguir mi corazón. Asia me ha ayudado a concretar mis objetivos. Me he sentido muy bien con ella, me reconducía con suavidad y persistencia para que yo pudiera tomar las decisiones laborales. Me siento más confiada en mi misma, y más tranquila y contenta en mi día – día. Gracias!

Mujer, 42 años

 

En los nueve meses que llevo de terapia fundamentalmente he aprendido tres cosas, tomar decisiones conscientemente, identificar, aceptar y expresar  mis emociones y sentimientos y situarlos en mi cuerpo y aprender a convivir conmigo mismo y muy especialmente con mis miedos y angustias. Yo llegué a esta terapia prácticamente en una situación límite que a través de ella se ha transformado en una situación más manejable.

Hombre, 65 años

 

Llegué a la terapia destrozada por una separación muy dolorosa y complicada. Asia me ayudó a reconocer y aceptar mis emociones, priorizar mis necesidades del momento y decidir que tocaba hacer. Gracias a la terapia, el tránsito por el duelo fue más liviano. Hoy estoy mucho más tranquila, aunque todavía sigo echando de menos a mi expareja, pero ya puedo verlo con más distancia e incluso a veces estoy agradecida por como han ido las cosas.

Mujer, 44 años 

 

Mi experiencia con la terapia Gestalt ha sido realmente liberadora.

Pensaba que tras tantos años que hacía que murió mi madre ya estaba superado el duelo, después de una sola sesión me di cuenta que no.

Pero no fue doloroso, al contrario, fue liberador. Hubo llanto, pero un llanto dulce, un perdonarme y perdonarla, un entender, un soltar. Me sentí muy bien.

Supongo que aún quedan cosas por curar pero algo salió de mi, algo que llevaba muy adentro y no lo había dejado salir, no me lo había permitido. También se me hizo claro que le iría muy bien a toda mi familia, pues aun albergan rencores, rabia, tristeza, apego…..

Muchas gracias Asia.

Hombre, 48 años

 

Cuando empecé esta terapia, era muy escéptica al respecto, pensando que no me iba a ser muy útil. Pero durante la segunda sesión, me alucinó sentir corporalmente ciertos bloqueos personales, identificándolos, descubriéndolos.

Considero que he aprendido bastante sobre mí misma, que era lo que buscaba. He conseguido de esta manera, desarrollar más algunas herramientas personales que ya poseía o descubrir otras que me eran desconocidas. Y además, se trata de un tipo de aprendizaje que he asimilado verdaderamente. Mi experiencia en este tipo de terapia se ha visto interrumpida por viajes de trabajo, pero no descarto continuar más adelante.

Mujer, 33 años

 

Iniciamos la terapia de pareja por una serie de conflictos que nos superaban. Llevábamos 10 años casados y con el nacimiento del segundo hijo nos empezamos a alejar. Mi mujer había hecho terapia individual pero yo nunca. Tengo que decir que empecé con cierta desconfianza, no estaba acostumbrado a contar mis problemas a nadie. Me fui dando cuenta de como afecta mi ensimismamiento a la relación y poco a poco empecé a ver mis emociones y expresarlos, y diferenciarlos lo que pienso de lo que siento. Asia nos ayudaba a comunicarnos mejor, de una forma más sincera, y  también escucharnos. Hoy en día considero que estamos entrando en una nueva etapa de la relación, donde nos comprendemos más, dedicamos más tiempo para nosotros y creamos más bienestar entre nosotros y con los hijos.

Yo estaba totalmente desesperada antes de llegar a la terapia de pareja. Quería enviarlo todo al carajo, ya no podía más, me quería rendir y separarme. A medida que pasaban las sesiones, nos veía cada vez más conectados, hablando de cosas que nunca nos habíamos dicho, expresando nuestros más secretos sentimientos. Eso creó mucha cercanía entre nosotros. Entendimos nuestros errores y tomamos decisiones para mejorar nuestra relación. Me sorprendió que habían tantas cosas no expresadas! Estoy muy agradecida a Asia, nuestra terapeuta, que nos ayudó a poner atención en lo que fallaba y mejorarlo. Gracias a su paciencia, amabilidad y cercanía fuimos capaces de ver uno al otro de nuevo, escucharnos y hablarnos como nunca lo habíamos hecho. Gracias!

Pareja, 44 y 47 años

 

En la terapia pude ver como me machacaba a mi misma y lo poco que me quería. Empecé la terapia porque sufría de ansiedad y mucha tristeza. No entendía porque las personas – mi pareja, mi familia, mis amigos no me trataban bien. Entendí que era yo misma que no me trataba bien, que no me respetaba. Lo de fuera es el reflejo de lo que yo siento hacia mi misma. Ahora me siento más segura de mi misma, tengo nuevas relaciones y también mis relaciones anteriores han cambiado y son mejores. Estoy muy contenta, y si me hace falta retomar la terapia, acudiría otra vez a Asia.

Mujer, 33 años

 

Creo que la terapia gestalt individual me ha ayudado a reflexionar si vale la pena dar tanta importancia a los sucesos o mejor dicho los hechos que nos llevan a tener discrepancia o discusiones entre mi pareja y yo.

Es decir a no explosionar al momento a tomármelo con mas calma y dar tiempo al tiempo, para después intentar reflexionar con mi pareja si ha valido la pena el enfado, el rechazo, y en algunos momentos la indiferencia.

Es complicado y no fácil, porque tiendo a  intentar cuestionar y justificar el comportamiento acaecido en el momento de la discusión o discrepancia.

Soy de carácter fuerte y no es fácil aplacarlo si creo que tengo razón o al menos que piense que yo tengo la razón.

Que igual,  que no dejo de ser cabezota en lo que  creo e intento imponer mis ideas, esto de momento no cambia, a pesar de canalizar con silencio mi respuesta para no agravar la discrepancia o discusión, pero soy luchadora con lo que pienso es posible y no dudo que a veces me equivoco pero en este aspecto se reaccionar y si me he equivocado lo reconozco, no me cuesta hacerlo.

Creo que todos necesitamos terapia, la necesidad de explosionar lo que llevas dentro y no lo sacas al exterior, por muchos motivos, por incomprensión de los demás, por valores, porque nos han educado a ocultar el malestar, también las emociones, etc….

Es difícil a veces saber si es correcto todo lo que hacemos, y en el momento en que lo hacemos.

Mujer, 54 años.